10 Mar

SKYRIM

Publicado por Nacho Designs  - Etiquetas:  #VIDEOJUEGOS Y CONSOLAS

El Rebujito también juega a The Elder Scrolls V: Skyrim, (a su manera), pero juega.

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¿Y a quién no le gusta matar dragones pegando chillidos en un antiguo dialecto noruego?

A mi eso de pegar chillidos y mandar a la gente a hacer puñetas con un "FUS RO DAH" (que quiere decir algo así como TE VOY A ZURRAR) me encanta.

El juego está muy detallado e incluso te puedes casar y todo (en serio, te puedes casar y cagarla también en los videojuegos).

Yo me casé con una orca. 

Os cuento mi historia de amor:

Yo estaba en Carrera Blanca con unos colegas tomando aguamiel, echando unas risas y dándole de ostias a un bardo que cantaba como un grillo pisado algo así como que "el sangre de dragón ya viene" o yo que sé, (no sé que coño de poción se habría tomado el nota).

Bueno, a lo que iba:

Total, que aparece una orca que estaba tela de buena con su armadura de ébano, se acerca a mí y me dice: "zobakin" o algo así, (más tarde descubrí que me llamaba dovahkiin).

Sigo sin saber qué significa. Yo le dije: "tu puta madre por si acaso".

En fin... que nos fuimos de marcha a Soledad (que hay por allí buen ambiente, cortan cabezas a la peña... los niños juegan al pilla pilla...etc.), de camino a Soledad, nos liamos a espadazos con todo bicho viviente que nos salía al paso (unos tios con cara de gato... otros con cara de lagarto... otros con cara de Rajoy con un casco con cuernos...). Total, que surgió el amor tras habernos liquidado a medio Skyrim a espadazos.

Yo me puse un amuleto de Mara y ella enseguida se me insinuó. Así que nos fuimos a una casita que compré en Markarth y... (esa parte de la historia me la salto), aunque aún recuerdo sus ronquidos con esos dientes amarillentos y largos. 

Evidentemente ninguno de vosotros os habéis acostado con una orca, así que no sabéis de qué os hablo.

En fin... nos casamos y nuestro matrimonio fue una maravilla:

Yo me iba a pegar palos por ahí todo el día con mi espada... me cargaba de vez en cuando algún que otro dragón... todo el día haciéndole favores a la gente (que si busca no sé que libro... que si mata a fulanito de tal...).

Y ella todo el día en casa: que si sentada comiendo pan... que si removiendo un potaje que lleva en el fuego más de 15 días... que si haciendo potingues en la mesa de alquimia...

Al final lo tubimos que dejar, no había comunicación (siempre me preguntaba lo mismo: "hola mi amor, ¿qué necesitas?", y no había otro  tema de conversación), lo cierto es que tenía más conversación con un guardia de Ventalia, que me contaba sus penas diciéndome que era un aventurero como yo hasta que le pegaron un flechazo en la rodilla, que con ella, "que se llevaba el día entero en mi casa vendiendo cuatro porquerías en una tienda que nunca tenía clientes", pero que sin embargo dejaba ganancias, (por lo que me hizo pensar que mi mujer se prostituía).

Así que un día que fuimos de viaje a Riften, nos pasamos por una catacumba donde había unos esqueletos y le pegué un espadazo por la espalda (como no me iba a ver nadie...).

Al final estube un tiempo con los colegas Capas de la Tormenta, hasta que conocí a otra chica. Una tal Lydia muy maja, que cada vez que me ve, me dice: "es un honor mi tein" (o algo así).

Total, que una cosa llegó a la otra... y la volví a pringar.

En fin... Skyrim es un pedazo de juego, pero os recomiendo que no os caséis. Dedicarse mejor a matar dragones y dejáos de complicaciones.

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Blog de Humor y relatos disparatados cuyo objetivo es robar una sonrisa (o dos)